El deportista de élite o amateur y el ego.

aniol ekai ego en atletas

El ego es un término muy conocido para todos, lo escuchamos día a día en diferentes conversaciones. Siempre se ha relacionado con personas de actitud chulesca, normalmente desagradables y con tendencia egoísta.

Si buscas en Google, lo primero que encuentras es la relación de ésta con Freud y todos sus estudios del psicoanálisis, sueño y demás. Por otro lado, encontramos su definición:  el ego se define como la valoración excesiva de uno mismo. Este término se acerca mucho más al tema del que os vengo a hablar, que es el del ego del atleta.

Este ego de atleta, no va relacionado con lo mencionado anteriormente de actitud chulesca y desagradable, sino con la segunda, que es la valoración excesiva, o equívoca de uno mismo. Básicamente hace referencia a aquellas personas que son incapaces de ser realistas con aquello que los rodea, tienen una percepción de los diferentes entrenamientos o competiciones totalmente errónea.

En mi experiencia como atleta, me he dado cuenta de cuando surgen estas actitudes, y sobre todo del porqué.

Hay varias razones por las qué un atleta puede tener problemas con el ego:

  • Desconocimiento del entrenamiento:

    • El atleta conoce sus cualidades, sabe de lo que es capaz y de lo que no. Sabe que ritmo llevar en los diferentes movimientos de forma aislada. Pero es incapaz de concebir las diferentes ideas y interferencias del entrenamiento. Por lo tanto cuando se ven delante de ese entrenamiento, no saben porqué han fallado.
    • EJEMPLO: tenemos un atleta que es capaz de realizar 100 WB unbroken, y tiene unos gimnásticos aceptables. El WOD es: 4 rondas de 25 WB y 20 HSPU. El pensamiento de este atleta es: “bien, tengo muy buenas wallballs así que lo único que tengo que sufrir son esos 20 HSPU, probaré de ir unbroken”. Aquí lo que no tiene en cuenta el atleta es la posible interferencia que puede haber entre estos dos movimientos, ambos son patrones de empuje, y seguramente se generará una fatiga bastante importante en los hombros y brazos.
  • Desconocimiento de sus capacidades:

    • El atleta tiene una percepción errónea de sus propias cualidades y de lo que puede o no hacer durante el entrenamiento. Acostumbra a no calibrar su propio ritmo con el que le pide el entrenamiento. No sabe gestionar los breaks durante un WOD. Es incapaz de entender y ajustar lo que le pide el WOD.
    • EJEMPLO: tenemos un atleta que en un AMRAP 20’ empieza a un ritmo demasiado alto.
  • No aceptación de sus cualidades:

    • El atleta no acepta su nivel real de forma, y es o demasiado conservador o demasiado agresivo, hecho que le acaba pasando factura y o bien acaba con un resultado malo para su nivel, o bien durante el entrenamiento se ve sobrepasado y acaba demasiado agotado.

La mayoría de personas que tienen problemas como estos, tienen por suerte una gran capacidad de mejora, ya que al darse cuenta de estos hechos, serán capaces de entender porque están teniendo un rendimiento por debajo de su nivel de forma.

Una recomendación para solucionar estos problemas es mediante una conversación, hacer ver a la persona los errores que ha estado cometiendo durante el entrenamiento, y a partir de ahí intentar crear una estrategia de forma conjunta para el próximo entrenamiento.

Lo ideal sería explicarle también que se busca al realizar ese WOD, y también relajar o animar la estrategia, depende del atleta con el que nos encontremos. Planificar estrategias y llevarla a cabo independientemente del WOD es uno de los aspectos que ayudan más a aceptar la realidad de los diferentes entrenamientos y consecuentemente, de ajustar la percepción irreal –ego- que tiene la persona sobre sí misma.

Por otro lado, es interesante también el grabarse durante los entrenamientos para poder ver en que situaciones, movimientos o tipos de WOD la persona acostumbra a tener ideas equivocadas sobre la estrategia a realizar. Además, permitirá observar de forma objetiva –parciales, repeticiones y descansos- lo que ha pasado durante el entrenamiento, y someterlo a una crítica conjunta con el entrenador.

Por último, mencionar que la mayoría de atletas han pasado por estos episodios de “ego”, y que no tienen porqué ir relacionados con actitudes de chulería, simplemente se acostumbran a relacionar con el hecho de desconocer. Ya sea a uno mismo o al entrenamiento. Por lo tanto, la mejor forma de solucionar este problema es dando información y ayudando al mismo a conocerse más y mejor.

Aniol Ekai

Coach at 77 Feet Academy

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *